Durante milenios, caminar descalzo sobre la tierra devolvió al cuerpo su flujo natural de electrones.
Modulación de amplitud que multiplica por veinte ese mismo flujo, en minutos y sin salir de casa.
Calzado con suela aislante, suelos elevados y jornadas enteras bajo techo: el cuerpo pasó de caminar en contacto con la tierra a vivir prácticamente aislado de ella.
Ese contacto —el grounding— reguló durante milenios el equilibrio eléctrico del organismo. Recuperarlo es recuperar vitalidad, descanso y claridad.
La buena noticia: reconectar con esa energía ya no exige caminar horas descalzo. Hoy cabe en su sala de estar.
Obtención del flujo de electrones directamente de la tierra, a través del contacto de los pies descalzos.
El mismo principio natural, amplificado por un método que multiplica ×20 la generación del flujo de electrones.
El aparato genera un campo electromagnético de baja intensidad, modulado en amplitud, que reproduce y amplifica el flujo natural de electrones que el cuerpo recibiría de la tierra.
Este campo actúa sobre la membrana celular, favoreciendo su equilibrio y despertando la respuesta natural del organismo.
Intensidad de campo muchas veces más débil que la de un teléfono móvil o una red wifi doméstica. No invasivo, sin fármacos, sin efectos secundarios registrados.
Sesiones breves —desde 15 minutos al día— avaladas por más de una década de estudios preclínicos y clínicos.
El aparato multifuncional «LOCATOR» (2025) es el modelo más avanzado de «TOR», creado en 2015 para el tratamiento oncológico.
En plena pandemia, el aparato «TOR» superó con éxito la aprobación clínica en pacientes con COVID-19 en el CVKG MO RUz.
Un hallazgo luminoso: durante el tratamiento de pacientes oncológicos, el aparato devolvió la audición y el habla a un paciente.
Prueba de aprobación exitosa en pacientes con hipoacusia neurosensorial y acúfenos, dirigiendo el aparato hacia la recuperación de la audición, el habla y la visión.
Experimentos exitosos: sin trasplante capilar se logró estimular el crecimiento del cabello.
En ratas de laboratorio, la exposición previa a un campo electromagnético aumentó las células inmunocompetentes y las células NK.
En ganado mayor y menor: aceleración del crecimiento y de la producción de leche. A alta amplitud, paraliza garrapatas y parásitos.
Bajo la dirección del profesor Karimov Muhammadali, un aparato de tratamiento previo a la siembra acorta el ciclo del cultivo y aumenta su rendimiento.